Turquía, la república parlamentaria, con su populación de cerca 70 millones y una superficie de cerca 800 mil casi doble que la de España de 500 mil está llamando hoy en día a las puertas de la Unión Europea.
El idioma oficial es turco a la vez existen poblaciones de habla árabe, griego, lazuri, armenio, georgiano, kurdo. En zonas turísticas seguro que no necesitarán un intérprete; puede comunicar con la gente local en idiomas desde alemán hasta japonés.
La religión musulmana es de mayoría entre los Sunietas (80%) y los Alewitas (20%), una interpretación de su propio carácter de los Shietas de Irán. Hoy día se hallan restos de ortodoxos, suryanies, yezidies, cristianos.
Con la capital en Ankara, Estambul es la ciudad más poblada e importante del país siendo la locomotora de la economía turca.
Hora local en toda la Turquía es una más que en la Península y los Baleares y dos horas más que en las Canarias
GENTE Y COSTUMBRES
Si algo puede caracterizar al pueblo turco, quienes provenían de Asia Central y se instalaron en Turquía actual después de la batalla librada en el norte de Lago Van cerca al monte Ararat entre el Imperio Bizantino y los Selyúcidas, liderado por Alparslan en el año 1071 A.D., es su procedencia de una variada mezcla a lo largo de siglos de razas, culturas y religiones.
Probablemente ésta sea la razón de su tolerancia a lo largo de la Historia, con las creencias o los modos de vida ajenos al suyo, conviviendo pacíficamente con “el otro” sin perder por ello su propia identidad.
Generalmente los turcos son gentes amables que sonríen continuamente, sin embargo, hay una condición indispensable para mantener la cordialidad con ellos, y es el profundo respeto por su religión y por sus costumbres, que no son otras que las que rigen a cualquier país islámico.
Si se respetan las normas no se tendrá ningún problema ya que además los turcos son gente muy comunicativa, abierta y hospitalaria.
A la hora de establecer una relación es importante no tener prisa, no ir directamente al grano, saludar cortésmente y preguntar por la familia antes de cualquier otra cuestión.
A los turcos les gustan los prolegómenos para crear un ambiente acogedor y agradable en el que cimentar una relación. No olvide que para saludar basta con un firme apretón de manos y una sonrisa sincera.
En las ciudades no tendrá problemas para entenderse ya que muchos hablan diferentes idiomas como el inglés, francés, español, italiano incluso el japonés.
Guardan escrupulosamente las normas de urbanidad y esperan que el visitante haga lo mismo.
Si desea que su viaje sea enriquecedor, deberá tener en cuenta diferentes normas de conducta, especialmente en lo referente al respeto por las ceremonias religiosas.
Si pretende visitar una mezquita procure hacerlo en horas que no estén destinadas a la oración y recuerde dejar los zapatos fuera, así como vestir adecuadamente: no llevar pantalones cortos, camisetas sin mangas o escotes pronunciados. Recuerde que si va a entrar en casa de algún turco también deberá quitarse los zapatos.
No se puede fumar en cines, teatros ni en los transportes públicos.
Para fotografiar a los turcos hay que tener en cuenta el lugar en el que se encuentra uno mismo. Si se trata de ciudades, es conveniente pedir permiso. Con seguridad ellos accederán gustosos a ser fotografiados. En cambio, en las zonas rurales es aconsejable, antes de tomar fotografías, entablar conversación.
Respete también las prohibiciones dentro de los edificios, sobre todo, si son religiosos (generalmente se indica con carteles la prohibición de hacer fotografías o tomar imágenes en vídeo).
La familia es quizá la institución con más fuerza de la República Turca.
El pueblo turco mantiene una sólida relación con los miembros del núcleo familiar en cualquier grado, padres, madres, hijos, tíos, sobrinos, primos y abuelos.
Los ancianos son venerados y suelen ser la cabeza de familia, mientras que los niños disfrutan de una gran libertad aunque a la vez son los miembros más protegidos.
La igualdad entre hombres y mujeres está asegurada legalmente por la Constitución. Ambos sexos pueden votar (las mujeres desde 1927), trabajar en cualquier oficio, estudiar cualquier carrera, divertirse en lugares públicos y, en definitiva, participar en cualquier aspecto de la vida tanto política, económica y social.
TRANSPORTE LOCAL
Hay una gran red de transporte urbano: en autobús con billetes sueltos o bono, minibús (en efectivo), dolmuş (taxi compartido con itinerario fijo), metro (las líneas son escasas), y el taxi que funciona con taxímetro es el mejor medio de transporte y es bastante económico con dos tarifas: diurna y nocturna (desde las 00:00 hasta las 06:00 horas) esta última se aplica también en los días festivos incluso los domingos.
Entre Estambul y otras ciudades hay buena comunicación de transporte, sea avión o autobús. Se puede viajar de Estambul a Capadocia en avión. Tendrá una duración de una hora o hora y media. Vuelos regulares domésticos llegan al aeropuerto Kayseri cerca de la región Capadocia.
COMPRAS
Turquía es el paraíso de las compras.
Hay grandes centros comerciales modernos, con objetos de último diseño y la mejor moda nacional e internacional.
Pero no faltan los antiguos bazares con alfombras, kilim, bisutería, piedras preciosas, espuma de mar, cerámica, telas orientales y seda, cuero y piel, objetos en cobre, objetos y adornos de plata, especias, café turco y té (en Estambul no falte en visitar y perderse en las cajuelas de Gran Bazar "Kapali Çarsi" y también Bazar de Especias “Misir Çarsisi”).
En Capadocia, tendrá facilidad conocer el arte de barro en Avanos en particular. Puede presenciar una creación en vivo en algún taller de la zona.
DOCUMENTACIÓN
Para la visita turística a Turquía los ciudadanos españoles deben llevar los documentos siguientes:
Pasaporte o DNI en vigor con validez mínima de tres meses.
Visado de turista.
Se podrá obtener directamente en la aduana al entrar, por un precio que ronda los 10€. Para ello, al llegar al aeropuerto de Turquía, deben dirigirse a la ventanilla señalada con la palabra VISA, donde podrán abonar la tasa y sellar su pasaporte. Opcionalmente también pueden solicitar el visado en la Sección Consular de la Embajada de Turquía en Madrid, rellenando un formulario y presentando el pasaporte original, una fotografía de tamaño carné.
Por otro lado los ciudadanos de Turquía necesitan tramitar antes del viaje un visado correspondiente del consulado de España (turista, negocio, estudiante) para poder viajar a España.
HISTORIA
Los orígenes del pueblo turco se remontan, en realidad, hasta los orígenes de la humanidad.
En Asia Menor se han encontrado restos del Paleolítico que demuestran que en el 6.000 a. C. se produjo el paso de las tribus nómadas, con la caza como medio fundamental de supervivencia, a las tribus sedentarias dedicadas a la agricultura.
Este cambio en el modo de vida consiguió que ya en el siglo VI a.C. se desarrollaran algunas sociedades con características culturales propias como los hattis en Anatolia. De los siglos V al III a.C. los asirios, ubicados en Kultepe, habían desplegado una importante red comercial con Mesopotamia donde se importaban y exportaban todo tipo de productos.
El Imperio Hitita
Hacia el año 1800a.C. se funda el primer estado indoeuropeo. Son los Hititas quienes lo consiguen a base de conquistas, llegando incluso a dominar Babilonia, así como por los contratos que concedían autonomía a los pueblos bajo su dominio siempre y cuando no opusieran resistencia. El Imperio Hitita alcanzó su máximo esplendor en el año de 1.450 a. C. durante el reinado de Supiluliuma y se mantuvo hasta el año 1.200 a. C., fecha en la que las invasiones de los tracios y los pueblos del mar acabaron con el imperio, dejando tan sólo pequeños asentamiento.
Urartios, Frigios y Licios
Del siglo IX al VI a.C. los urartios tomaron el relevo de los hititas. Su imperio se desarrolló en la zona que se encuentra entre los lagos Van, Sewan y Urmia. Los urartios fueron enemigos acérrimos de los asirios que acabaron con su independencia con ayuda de los cimerios y los medas.
Los cimerios, a su vez, consiguieron acabar con otra de las sociedades que habían desarrollado una cultura propia, los frigios. A pesar de que hasta el año 546 a.C. se conservaron algunas ciudades importantes cerca de Afyon, la invasión de los persas acabó definitivamente con ellos. Las otras dos sociedades que también conservaron su independencia hasta la llegada de Cirio el Grande fueron los liceos y los carros, ambos con un desarrollo cultural realmente importante.
Griegos y Romanos
Mientras los habitantes autóctonos de Asia Menor luchaban entre sí, los griegos fueron estableciendo importantes ciudades en la actual Turquía. Así nació Mileto en el VII a.C., Esmirna, Efeso y Priene, que en el año 500 a.C. deciden unirse para crear la federación de ciudades jónicas. Esta federación fue decayendo tras la destrucción de Mileto en el 494 a.C.
En el 333 a.C. Alejandro Magno conquista la zona. A su muerte, los generales que habían luchado a su lado se reparten el gobierno de Asia Menor que en el 133 a.C. pasa a ser provincia del Imperio Romano. Con la llegada de éstos se reparten los territorios en las provincias de Asia, Cilicia, Licia y Panfilia, más los estados Ponto, Capadocia y Armenia. La situación política se estabiliza desarrollándose la economía y la cultura.
A la vez que se produce la invasión de Alejandro Magno, Constantinopla es elegida para ser la capital de la nueva Roma en el año 330 a.C., manteniendo su poder hasta el 1.071 d.C. con la invasión de los selyúcidas que ocupan Anatolia y llegan en poco tiempo hasta Nicea. Sin embargo, este pueblo que alcanza un elevado nivel cultural, tampoco duró mucho tiempo, ya que los mongoles conquistaron Asia Menor y lo disgregaron en pequeños principados.
Imperio Otomano
Partiendo de uno de estos principados, el de Eskisehir, el líder Otomán fue ampliando su territorio poco a poco hasta conquistar toda la costa de Bizancio. Sus descendientes lo ampliaron aún más hasta que en 1.453 d.C. Mehmet II el Conquistador, tomó Constantinopla, convirtiéndola en la capital de Imperio Otomano. Las conquistas continuaron y Semilla I ampliaría el Imperio con la invasión de Egipto llegando, incluso, hasta La Meca y La Medina. El sultán se constituyó como jefe espiritual de todos los musulmanes. Durante el califato del mítico Solimán El Magnífico, el territorio se extendió hasta Viena en el año 1529.
En ese momento el Imperio Otomano alcanza su mejor momento. Los califas otomanos gobernaron durante 600 años gracias a un inteligente sistema político, permitiendo distintos tipos de religión, idioma y cultura. Este sistema abierto no sólo les facilitó el gobierno de pueblos muy distintos, sino que también enriqueció notablemente su cultura y su arte.
Poco a poco se fueron perdiendo territorios y ya en el siglo XVIII el debilitamiento fue cada vez mayor hasta que desaparece el imperio, durante la Primera Guerra Mundial y con la derrota de las potencias centrales, quedando el territorio bajo mando de las tropas aliadas.
De la independencia a nuestros días
Anatolia se convirtió en un reducto desde el que el general Mustafa Kemel, conocido como Atatürk, emprendió la lucha por la independencia del pueblo Turco. La guerra de la Independencia (1919-1922), se llevó a cabo con escasos medios por parte turca. Sin embargo, ante el asombro internacional, se consigue la victoria estableciéndose, con la firma del Tratado de Lausana en 1923, la actual República de Turquía.
GASTRONOMÍA
La cocina turca es famosa por su rica variedad de platos y su magnífica conjunción de especias y hierbas.
Ofrece sabrosos platos a los visitantes. Ha estado influida por las diversas culturas que pasaron por Anatolia, lo que a su vez ha influido en la cocina de muchos países de Europa, Asia y África.
La cocina turca no sólo tiene un aspecto sumamente apetitoso, sino también una gran variedad de ingredientes que permite variar interminablemente la preparación y sabor de sus platos.
PLATOS TÍPICOS
Corbalar - Sopas
Ezogelin: lentejas y trigo con especias Yayla: arroz con yogurt con aliñados Mercimek: lentejas con patatas cocidas puré Salatar Ensaladas Patlican: puré de berenjenas asadas con yogurt, aceite de oliva, ajo, limón y aceitunas negras. Çoban (al pastor): tomate, pepino, perejil, cebolla con aliñados
Börekler ve hamur Isleri - Hojaldres y pastas
Tepsi böregi: hojaldre relleno de carne picada, queso blanco, yogurt e hinojo picado. Yogurtlu börek: hojaldre relleno con yogurt, queso blanco e hinojo picado, al horno. Peynirli pogaça: empanadilla rellena de queso blanco y yogurt.
Yumurtalar - Huevos
Cilbir: huevos escalfados con salsa de yogurt, mantequilla y pimentón. Yogurtly yumurta: huevos revueltos con salsa de yogurt.
Et Yemekleri - Platos con carne
Yogurtly kebap: pinchitos de carne servidos sobre pan tostado y servidos con una salsa de tomate y yogurt. Kuzu dügün kizartmasi: cordero guisado con cebollas, yogurt, canela.
Sebze Yemekleri - Verduras
Muteyna: pepinos guisados con carne, yogurt y menta. Kazan kebabi: albóndigas de carne picada con cebolla, berenjenas, ajo y yogurt. Alanazik: puré de berenjenas con aceite de oliva y ajo. Kabak kizartmasi: calabacines rebozados con salsa de yogurt. Bakla: guisantes hervidos servidos con yogurt.
POSTRES
Frutas: melocotones de Bursa, manzanas de Amasya, peras de Ankara, higos y pasas de Izmir, mandarinas y naranjas de Antalya o los melones dulces y jugosos de Anatolia. Baklava: trozos de hojaldre compuesto por pistachos y almíbar. Tulumba: muy parecidos a los churros españoles. Kadayif: como la pasta italiana pero de sabor dulce ya que suele ir empapado en almíbar. Muhallebi: un pudín de excelente sabor. Sütlac: Arroz con leche. Komposto: compota de las sabrosas frutas turcas. Dondurma: helados de todos los sabores. Burma: pasteles de canela. Ekmek kadayifi: rodajas de pan bañadas en almíbar parecidas a las torrijas españolas. Revani: pasteles de sémola. Lokum: Delicias Turcas
BEBIDAS
Cerveza turca. Vinos blancos y tintos de excelente calidad. Raki: la bebida nacional, una especie de aguardiente anisado. Ayran: yogur diluido en agua. La boza: a base de almorejo hervido y como refresco. Zumos de frutas. Té, servido muy caliente y en pequeñas tazas, nunca se toma mezclado con leche. Kahve:café turco de excelente aroma y sabor, también servido en tazas pequeñas.
SITIOS QUE NO TE DEBES PERDER
El Gran Bazar
Después de un paseo mágico por Estambul visitar el Gran Bazar completa la sensación de estar en una ciudad de leyenda. Este bazar cubierto es el más grande del mundo con más de 4.000 puestos. Esta distribuido por especialidades y sus intrincadas callejuelas acogen a los distintos artesanos, joyeros, orfebres del latón y el cobre, expertos tejedores de alfombras, anticuarios, libreros y muchos más. Todo lo que usted pueda imaginar se lo encontrará en su interior aderezado con un agradable bullicio repleto de charlas, risas y regateos. Para completar la visita a Estambul no puede faltar una visita a el Misir Carsisi, el Bazar de las Especias. Sin duda le embriagará cierto vértigo al recibir el impacto de la explosión de aromas y colores que allí se respira. Se puede adquirir a precios más asequibles que en el resto de Europa azafrán, miel, pistachos, gena, canela, orégano, curry, pimienta y todo aquello que sus platos preferidos puedan necesitar.
Mezquita de Suleimán el Magnífico
Situada en Estambul, es quizás la mezquita más impresionante del mundo, tanto por su ubicación en una colina situada en la orilla occidental del Cuerno de Oro, como por su diseño. El arquitecto elegido fue Sinán que la levantó en solo siete años, de 1550 a 1557. Es la mezquita más grande de Estambul y, quizá, la más hermosa. En el exterior destacan los cuatro minaretes y en el interior, el nicho para la oración (mihrab) y el púlpito (mimber), ambos de mármol blanco labrado y con hermosas vidrieras. Los jardines fueron elegidos por Suleimán y su esposa Roxelana como última morada, allí se levantan los mausoleos que acogen sus restos, junto a la tumba de Sinán. Dentro de este recinto se encuentran también cuatro escuelas teológicas, una escuela de medicina, un comedor y un hospicio para pobres, un caravasar y un baño turco.
El Palacio de Topkapi
Conjunto arquitectónico realmente impresionante de Estambul, fue construido entre los siglos XV y XIX como morada suntuosa de los sultanes otomanos y su corte. Actualmente es el museo que acoge los tesoros de aquella época. Al lado de la puerta de entrada se encuentra la Fuente de Ahmet III que con su cúpula y los relieves es una de las más bellas de la ciudad. Detrás de la puerta se abre una plaza con la Iglesia de Santa Irene de culto cristiano, y desde allí se accede al patio exterior en el que se encuentran las cocinas, con diez chimeneas que acogen el Museo del Serallo de Topkapi en el que se puede admirar la colección imperial de cristal, plata y cerámica china de gran valor. Al frente de las cocinas se levantan las caballerizas en las que se exponen arreos y carruajes utilizados por la corte otomana. Al lado de las caballerizas está el Harén, un verdadero laberinto al que se le fueron añadiendo edificios a lo largo de los años y que estaba protegido por eunucos negros para impedir la entrada de hombres que no fueran familiares directos del sultán. En el patio del Harén se erige una torre de 40 mt., parte del interior de la Sala del Visir y dos salas que exponen cerámica de Iznik y Kutahya. En los aledaños se encuentra el edificio que acoge una colección de armas otomanas.
La Isla de los Príncipes
Después de conocer a fondo Estambul, la región bañada por el Mar de Mármara y Tracia están repletas de lugares entrañables de gran belleza. Se suele comenzar por las Islas de los Príncipes. El ferry que se coge en el Puente de Gálata a primera hora de la mañana y recorre las cuatro islas habitadas, de las nueve que componen el archipiélago, Kinali, Burgaz, Heybeli y Buyukada. Esta última es la más grande y es en ella donde se suele desembarcar para recorrerla en coche de caballos ya que los vehículos a motor están prohibidos o bien, comer en un restaurante acogedor en el que sirven excelentes platos, sobre todo, de pescado. Estos pequeños cruceros suelen dar tiempo libre por la tarde ya sea para realizar las compras o bien, para darse un baño en las estupendas calas que rodean la isla.
Iznik
Iznik, la Nicea de la antigüedad, estaba ya habitada en la Prehistoria y se configuró como ciudad en el 316 aC. por lo que su patrimonio histórico es muy importante. De esta antigua población romana salieron en los siglos XVI y XVII los maravillosos azulejos que decoran los más bellos monumentos de toda Turquía gracias a las fábricas de porcelana que se instalaron en esa época. Como puntos de interés destacan las ruinas de la Catedral de Santa Sofía, en la que se celebró en el 325 el Primer Concilio Ecuménico y el Séptimo en el 787, la Mezquita Yesil construida en 1391, el complejo aquitectónico denominado Nilüfer Hatun Imareti en el que destacan el comedor para pobres y los museos de cerámicas enclavados en distintos edificios y los restos de las murallas romanas de las que aún se conservan las cuatro puertas de entrada a la ciudad.
El Bazar Hisar Kapisi
Situado muy cerca de la ciudadela de Ankara, se trata de un bazar techado del siglo XV y que acoge al Museo de las Civilizaciones de Anatolia en el que se puede admirar una excelente colección de restos arqueológicos de la prehistoria. (Cerrado los lunes). Otro museo situado en una construcción otomana es el Museo Etnográfico en el que se pueden ver alfombras, tapices, vestiduras, porcelanas, cerámica, instrumentos musicales y objetos caseros de varias épocas.
Nevsehir
Considerado como la puerta principal que da acceso a Capadocia, este paisaje repleto de formas alucinantes ha sido el resultado del trabajo esforzado y paciente de la sabia naturaleza. Todo empezó cuando hace unos tres millones de años los volcanes Erciyes y Hasamdag entraron en erupción y bañaron la meseta de Anatolia Central con lava, ceniza y barro. Después del ardiente baño, la lluvia, el viento, la nieve y las temperaturas extremas se han ocupado de ir modelando la roca hasta conseguir las maravillosas y sorprendentes formas que hoy se pueden admirar en esta zona y que han hecho de ella, una de las más visitadas por turistas de todo el mundo. Con gran acierto el gobierno turco decidió denominar el lugar como las Chimeneas de las Hadas ya que realmente parece que estos mágicos seres tocaron con su varita las rocas para que cambiaran su color original y lograran tonos fascinantes: gris ceniza, beige, amarillo, rojo, óxido, azul marino, lila, verde, rosa y dorado, siempre dependiendo de la luz que las ilumine.
El Valle de Goreme
Situado en el entorno de Capadocia se puede visitar el museo al aire libre compuesto por iglesias bizantinas de los siglos X y XI excavadas en la roca decoradas con frescos en tonos ocre de gran belleza. Destacan la Iglesia con Serpientes en cuyos frescos se puede ver a condenados estrangulados por estos reptiles, la Iglesia Oscura con el altar y los bancos tallados en piedra y la Iglesia de las Sandalias denominada así porque debajo de uno de los frescos se encuentran dos huellas. A escasa distancia se encuentran Avcilar un poblado excavado en la roca con las casas en forma de cono y Zelve, un monasterio de tono rojizo.
Lago Van
Situado en la región oriental, este lago situado a 1800 mt. de altura, es tranquilo y apacible en verano permitiendo el baño y la navegación, mientras que en invierno se vuelve absolutamente traicionero impidiendo cualquier actividad. A 100 mt. de la orilla y a 200 mt del centro del lago existen fuentes sulfurosas que hacen que el agua esté muy salada al igual que en el Mar Muerto. A 5 km. está la ciudad del mismo nombre, Van, con una hermosa ciudadela que contiene dos mezquitas restauradas, una tumba con escritura cuneiforme, varia iglesias y un conjunto de casas excavadas en la roca.